miércoles, 24 de marzo de 2021

Tierra y la oceanía

 La mañana es preciosa.

Con la dulzura angelical de las trillizas Suelo despertar lejos. Miro la ciudad encantadora, llena de balcones sensuales.

Viendo la lujuria en las paredes al despertar y al ver la gran industria, incomoda y los obreros en todos lados.

Se ve el esclavista sin control de la gran industria, la ciudad de nadien dónde sólo habitan las horas y el tiempo.

Cuando llega la noche la urbe, se adjunta en una sola ciudad de luces y la gran frescura se oculta entre la tierra y la oceanía. 


 

Abuelo

 En el umbral de la casa, se escuchan

las historias de la vieja generación se amasan los recuerdos del abuelo con su dulce sonrisa.

Ya partiste hacia tierras espirituales feliz viaje sin rencor. Se fue, amén. 

El destino de los hombres.

Tras el día su pesadumbre su encanto y sus dolores y los  resentimientos, amamos a los vuestros hijos!

Ese abuelo nos dejó una enseña, seductora en el corazón, descifra su contenido para las nuevas estirpes.

lunes, 22 de marzo de 2021

Objetos

 Sonido imaginario de los parques. Pronto las lagunas dulce del tiempo.

Aquel texto de la urbe tocan el ser.

Órdenes celestiales prueban la tarde, 

Es un riesgo perpetuo de la nada.

Esta vez saltaba la ciudad,

los objetos de la vanidad, 

la empresa estatal del lujo.

Voy en busca del sendero del puente, sus mendigos y un metro decadente.

El piso

 En el piso todo es calmo.

Tu rostro resplandece por la vida

Es la pericia de la libertad,

haces tu trabajo la flojera

 y el éxtasis de sentir el frío de la belleza.

Eres la acuarela de un piso

 lleno de esplendores

 tu estilo que nadie te lo quite

 es la pintura de tu existencia. 

Los ojos doblados en la casa

 todavía falta soñar!

Padrenuestro

 El domingo todos soñamos ir al mar.

Divertirse  con las olas el Corazón muchas almas estaban melancólicas. Sumisas en el sufrimiento del ayer.

Era verano nos divertíamos con el sexo éramos libre en medio de la dependencia del cuerpo. Todo era verdad lirico.

El libro del ahogado más hermoso, hundirse en el infinito de las arenas.

Sucumbir en el sunamis del terror.

Tu existencia tu pensamiento, la ambigua ternura,  la vaguedad de la ignorancia somos amarrados, somos libre simple concepto moral.

Fui a leer lo acongojado que se  sentía los perros y su alma de miles de  proyectos. El canto eterno.

Es un ángel en el infierno cuál es la crítica al  sistema sigue absorbiendo tu ternura.

No a los mares a los lados es la embriagues del ocaso de la nueva crítica al sistema.

Cuidado con la diabetes,   el sonido en la garganta. Es un helado delicioso muy naturales en tiempo artificiales.

Ves a tu propio templo recita el poema contra el viento. Y duele en oración sigo vivo en medio del caos. Y esta meditación agotada en los sentidos: Padrenuestro que estás en el cielo.



Remolino

 Tal vez detrás de un hombre

 se halla un remolino emocional

la compulsión adicta.

La obsesión esclava de  la pobredumbre  silenciosa del desamor.

No huyas del entorno triste, marca el perímetro del dolor, matarlo.

Un día cualquiera no te amaran y podrás suicidarte en el patio en la soledad del canto de la mañana.





Rastro

 Siempre te estuve esperando.

Y he vuelto trás mi peregrinación.

Vuelvo a tu nido.

¿Tú? Explícita juntos regresan a lo ínfimo de la vida.

Dirás la nada, las creencias.

Aquí en el árbol de guanabana, 

los lirios en ese lugar onanimo de la penumbra.

Volver a una casa de infancia

 te llevaba con el frasco de la leche.

Con tus zapaticos de color en esa casa de piso alto de muñecas de ensueño.

Muy niña tierna,  invade el corazón.

Horas existentes, el morbo del amor 

en la estancia de nuestro pueblo.

Imperante te fuiste quizás 

con el  rastro de la nostalgia, el olvido.