Hembra habitable, cuya escoba barre las inundaciones de agosto. Pronto la tristeza se escucha en el quejido de los perros, ladran en cautiverio. En las terrazas se cubre la lluvia entre las hendijas de los ventanales, y lloran la despedida del verano. Son los habitos de los abuelos que defecan en las calles, más flores, se la llevan las corrientes hacia otros barrios. Y los animales se llenan de tragedia marchitando la esperanza de sus dueños. Mueren en los atardeceres. Cuando el virus deja la nostalgia en la soledad de los pequeños patios. No hay donde enterrarlos. Quizás en el nuevo país hallen una sepultura. Con un epitafio: ¡ Aqui yacen mis perros!
Es sólo la constancia de una poética franca y anécdotica de experiencia existencial. Marca la vida de la poesía y su creador, van de la mano en este mundo de observación permanente que fluye en el parir de un poema. Con el esfuerzo del dolor y el sufrimiento de la palabra. El poetastro te invita a su mundo poético de magia e inspiración.
domingo, 14 de agosto de 2022
viernes, 17 de junio de 2022
Medusa
Mar adentro. Todavía cansada del mundo, navegó por las profundidades del destino. Cuando el melifluo se expandió en la piel de los navegantes, hospedados de los mares, enloquecían por tu presencia íntima. La esfera de su cuerpo destilaba elegantemente antigüedades océanicas. Allí en el puerto deducible en compañía de fantásticas pasiones... Voluntaria a tu destino, partía a otros fondeaderos, plurales medusas, arriba y abajo saltaban en la bahía dónde los ritos eran sólo la melancolía de los navegantes.
domingo, 29 de mayo de 2022
Pude ir al mar
Todos huyeron hacia el jardín por la violencia. Las puertas cerradas. Allí en su infinita inocencia, cantaron a la aurora, en la cantina global de las parrandas donaron un trago de sumisión. Un nuevo amanecer con los brazos abiertos a la vida. La existencia despegó los rencores de la habitación y el sexo desenfrenado volcó las calles. Y con un murmullo exhaló el final del pensamiento lascivo. El desamor fue indiferente al amor. Por ahí los ves, como mendigos por las rutas de los emocionales psiquiátricos, votando por el pan. Gritando por el idealismo se convirtieron en fatalista de los hombres, no pudo coger la flor del jardín solo era un polvo etéreo. Anduvimos en la locura de la poesía, besando y, divulgando la amargura de los suicidados en los saltos de los pueblos obsoletos por los candados. Invertebrados por las ideologías amamos el idilio del amor entre licores y alucinógenos y las cirugías para el rejuvenecimiento de la próstata. Recordando la niñez de los grandes acontecimientos entre lo político y el fútbol callejero. Y un buen libro de Alíes en la colina de los sueños en la lucha de clases. Las contradicciones de los días del socialismo y del capitalismo abrumaron nuestros corazones frágiles por la tristeza. Ese día pude ir al mar.
martes, 10 de mayo de 2022
Confinar
Esa tarde la lluvia impactó nuestros sentimientos. Los vientos que viene del norte crecen en el corazón, los miedos, muy enraizado por mucho tiempo en la personalidad del mundo obrero. Aquel momento de infinita inestabilidad emocional dormían la siesta, en la parte trasera del play rooll. Las conversaciones en los espacios confinados, hacían de esos seres, uno solo. La multitud agonica, por la gran bulla sometida en los ecos de las calderas en su oxidante naturaleza. Le imprimía la tristeza de los hombres, la contradicción de la felicidad. Los gringos inspeccionaron la zona , los refractarios que en su decadente espera; pueblan un área bien definida de la unidad de operación de los hornos polvorientos. Yacen los residuos que imparten los productos contaminantes en el proceso. Allí en el corazón de los trabajadores en su afán de prolongar su tiempo, inventaron la huelga. Tal vez en estas actividades revolucionarias las masas sean simples marionetas del sistema. La sumisión dio el fruto, un nuevo lenguaje se encadena al poder prolongando la melancolica lucha de clases.
viernes, 29 de abril de 2022
Cirugía
Vamos con el pesimismo elevando la moribunda conciencia van dos días y la rigidez de tus pensamientos atrapa la humedad de la piel. El baño fue inútil y la defecación deprimente del ano que aglutina en el jabón los olores de la próstata herida en el quirófano. Los días en su rica experiencia de los acontecimientos políticos y las guerras de ideologías, mata al ser en su inestable y diminuta porquería de contemporaneidad. El poder nos aniquilan hacia lo inestable y sórdida conveniencia. La servidumbre. En casa se cuelgan los retratos de grandes hombres cuya voluntad en las paredes mueren por la vitalicia sepultura y el tumulto de los libros. Allí veo los huevos pudriendo el tiempo y en el espacio la pobreza metidas en cajas de ilusiones. El gato me visita para sus alimentos son migajas que bajo el pretexto de la abundancia maullan en el destierro. Aquí las fosas sangrientas de enfermedades por el sexo y la ardiente agonía del placer. Ahora la tumba está vacía y los recuerdos se hacen invisibles en el pesimismo de la aurora esperando una llamada de ultratumba, no es imposible cuando los muertos caminan debajo de las camas. La primera vez siempre se destapa las ilusiones, el desencanto y la mísera obediencia de un maricón hogareño. Leer y escribir en el broche de mis escritos dispuesto a continuar en el destino. Más décadas de emociones aún en el remiendo de la vejez, hay satisfaciones, desgraciadas decisiones que importan, dolientes en el alma del poema. Ninguna causa sumisa el beso. El crepúsculo en el espectáculo que asciende hasta tus labios y los senos de tierra.
domingo, 10 de abril de 2022
Deidad
En el suplicio encarnado del ser. El erotismo erguido del dolor y el amanecer de la muerte. Esa tumba inexistente en el infinito mundo de la melancolía. Cambió el modo de viajar hacia el olimpo de los dioses. Ese viaje desembocó en el hades donde el viento infinito choca contra el destino. La inmutabilidad del espacio de la existencia espiritual. Culminó en el alucinógeno, límite del tiempo. Deslumbra en la conciencia como un objeto viviente de sus placeres en el bajo devenir de los defectos ignorados. Mientras aquí en el territorio de los hombres lloran por la partida en un saloncito de oración. Quizás vuelvas en un carrito con tu sonrisa despertando la aurora, envasada en un polvillo. Caminaremos hacia el sepulcro. Lanzar tu reposo como dignidad del ritual antiquísimo. Resucitan las pasiones de aquel tiempo de tu existencia. Entonces descansaremos del odio y los resentimientos, en el ciclo que la vida marca para cada hombre. Entre poemas de inspirada belleza viajando por los linderos de colinas y ciudades tropezadas por las brisas, en ese momento dejaré de soñar contigo, porque caerás en el olvido.
miércoles, 6 de abril de 2022
Glándulas
Estamos en la clínica el nerviosismo es una forma de aplazar el temor para los cobardes. En el recodo bullicioso de los instrumentos de cirugía. El ambiente rígido humanizado ilumina el corazón de estos seres anónimos que han llegado al lugar de la carnicería. Ya la excusa presume el machismo de una enfermedad irreversible. En este recinto todos los miedos devoran la conciencia y en esa continuidad de los sentidos huecos y un pensamiento en blanco al entrar a la sala de cirugía. Allí los médicos especialistas charlan en el acontecer de sus términos técnicos inclinado en sus peroratas científicas. En ese devenir el alma del recinto se torna rígido, ellos están acostumbrado a reír bajo sus charlas jocosas y llenas de dobles intenciones. La preparación hacia la próstata, que es el punto envenenado de la glándula uretral por qué lo estripa y lo condena al encerramiento del líquido milagroso de la vida. Quedan dormidas las extremidades inferiores en el mismo instante en que la sacra, es inyectada. Allí proceden la limpieza de milímetros y segundos de unas manos que desafían la perfección fisiológica de la divinidad creadora del movimiento de cada parte viril del ser.