viernes, 15 de diciembre de 2017

niñosCorrer por las calles polvorienta del barrio. Unos pantalones corto una cabuya de amarre sostenía su prodigioso vestuario por aquella época mi primo el Totti vislumbraba como un animalito libre saltando llevando toda clase de chechere y mi abuela rígida con el manduco golpean las costillas por sus travesuras y volvíamos llorar porque triste se iba para la otra calle y quién se quedaba en este corredor con la perra a cuidarla la tienda de la tía Carmen, sí entre juguetes prestados por cachaco Ortega pasábamos el día comiendo la lechera robada en el armario.


Cristiano, nació con el don de la suerte. Que todo bandido tiene: las mujeres. Por allá en las estribaciones de los barrios las putas se las jugaban para darles placeres a los idiotas que las escogían para los momentos eróticos; en los bares del sur, Mameyal era una opción.Las escopecinas tumban los olores en las habitaciones nauseabundas, chupándoles las tetas venenosas y seductoras que los conducen en un sueño inacabable y agónico. Las casas donde dormían dichas vagabundas corría el semen como un acumulador de generaciones, todo se hundia en las cloacas de la letrina.Solo la cartera con una nota - olvídate del atraco se lo digo a tu mujer maricón. Así Cristiano máximo proxeneta partía sus ganancias dándoles el beso de despedida, con sus tatuajes de bazofia y deleites efímeros.



TRUEQUE

TRUEQUE

Invocan el miedo
homicidios de clase
en la mazmorras del tiempo
Élites obscenas
en el punto del dinero
calles aberrantes
Una historia de trueque
su valor cinco pesos.

jueves, 14 de diciembre de 2017

ALÍES

Siempre en el bolsillo Marx. Los pequeños burgueses la adicción a la marihuana. Establecía el inconformismo con las lecturas infatigables de la vida comunista de Fidel. En los estrados convenciendo que la historia lo absolvería. Y se estudiaba la palabra y todos escuchaban atentos, las intervenciones de Simón Alíes, con las lecturas de la estrella roja, aquellas becas donde se conocería la meca del comunismo, una linda muchacha de Varsovia, que besará nuestro escroto de regreso a casa.
SIMON ALIES

miércoles, 13 de diciembre de 2017

AZARES

AzaresAllí en ese mundo
la aristocracia y la plebe
comparten el festín
voraz de la contemplación
Al final de los élitros
los cupidos vencidos
por la inercia convocan
al erotismo del tiempo.

martes, 12 de diciembre de 2017

Pinceladas

la telaModelo que en el óleo
inmuta la paciencia
gravitas en el tiempo
está atrapada en el arte

Allí en la tela
unos hombres con figura
repugnante inician
el rito de la penumbra

Inspirados los sentidos
en la vaguedad del viento
detalla en el cuerpo
la inmensidad incierta

Líneas prohibidas
moran en el éxtasis
de atardeceres impuros
aclaman lujurias

Guarda la soberbia
de pinceladas decrépitas
arrugan la piel
se unen en el coito

Jardines íntimos
adulterios sin promoción
plasman los entornos
de vestiduras falsas

Entonces se calientan los sexos
envejecen de verguenza
llora en el atrio
el pésimo boceto

En  los aromas de lirios
inútiles paisajes
someten la hembra
¡ Basta de esclavitud!

En las obsesivas miradas
manos frágiles
de péndulos decadentes
termina la obra.

domingo, 10 de diciembre de 2017

DECADENCIA

Este impredecible rostro
que en la agonía del tiempo
se encapricha con tus ojos
y se vuelve sublime en el lienzo.
Ahora recorres las calles
de una ciudad olvidada
Los granizos, el spleen
el hombre, los apocalípticos.
¿A quién rogar?
la mudez estupida
que corrompe los intestinos
las adicciones de la locura.
Ya vuelve transeúntes
entre religión y lo perverso
de los geranios
el maldito pan
una canasta de fruta del mercado.
En la atrocidad de los colores
la lluvia descansa salpicando
el vestido miserable
que te compró el adicto de tu novio.
paraguasFrente a la banqueta del parque
todos pasan sin decir nada
te convierte en rostro invisible
del atardecer nostálgico del pintor.
Ya el paraguas de lineas
blancas y azules
desbocó la ley del inquisidor
Todos gritan: ¡ revolución !
La tierra inerte
la paleta del vértice
ese color ocre de la vida
penetra en los sentidos.
La muchedumbre con caballos
suelta la rienda de la violencia,
todos creyentes
de ideologías muertas.